Días buenos días malos
Hoy estuvo muy interesante el día
Festejos de graduación de mi hijo de bachillerato, reunión familiar para ceremonia de culminación de estudios, que mas se puede pedir.
Habrá que enumerar que el clima estaba inestable pero cómodo, en el sentido de nublado y fresco,
Llegamos temprano a las instalaciones, buen clima interior, espacioso, en verdad muy agradable, sigo pensando que mas pedir.
El graduado impecable, quisiera decir como su padre, pero seria pecar y la humildad es lo mio,
empieza la ceremonia, todo bien hasta que los nervios atacaron al interprete del Himno
Nacional , fuera de eso todo marchaba muy bien.
Pero Luis Eduardo tenia otros planes, su comodidad estaba siendo vulnerada, imagense un entorno cerrado, bullicio, ruido, no lo teníamos contemplado, y claro algo tenia que fallar.
Y no lo veo actualmente como fallo, únicamente que a veces la normalidad hace mella en lo no común, y unos padres no comunes no pueden dejar de lado ciertos "detallitos".
Entro en crisis y tuvimos que salir un poco del recinto, estuve con el pensando que al estar acompañado y fuera del ruido el pudiera compensar su ansiedad y volver a tranquilizarse.
Eso lo que yo quería que pasara, pero mi lógica es mi lógica, y mi hijo se teje con otros hilos.
Nos tuvimos que salir, el carro lo deje en las instalaciones del Botánico, porque mi lógica era que mi papa me daría un aventon saliendo del evento y así no tener que batallar con el trafico de todos los asistentes, era buen plan.
Pero mis padres tenían que quedarse con mi otro hijo, y salí con Eduardo apresurado porque el clima comenzó a ser muy adverso, tanto que era inminente un buen aguacero, fueron como 500 mts hasta el estacionamiento, Dios se apiado porque en cuanto llegamos al carro empezó el agua.
Casi 8 kms para ir a dejarlo y devolverme porque soy padre y no puedo perderme un evento que solamente una vez lo vivirán mis hijos en cada etapa educativa, aclaro tengo dos hijos.
Dejarlo no fue problema, el problema fue devolverme, ríos no calles, así se habían convertido, y mi paciencia estaba movida, y en el camino pensé en lo que Eduardo me decía que este era un mal día, y yo le aclaraba el reloj hacia tic tac, y a el no le importaba quien disfrutaba y quien sufría en cada tic tac, el tic tac, que se convertía en hora o en día, y que ese tiempo no tiene memoria ni conciencia, somos nosotros los que hacemos momentos gratos o momentos difíciles, pero vuelvo
a mi andar, a mi cel se estaba por terminarle la pila, a su vez el aguacero estaba pesado, y la ceremonia terminada.
Piénsenlo es justo?, es grato? ni foto con el graduado, su padre haciendo esfuerzos y no estaba ahí,
Si te mueve, si pensé que no era un día bueno como decía Eduardo, pero no soy un papa "normal", les dije que me esperaran nomas para celebrar a mi hijo.
Por mi mente paso se me van a ir, mi cel termino por apagarse no tienen ni como comunicarse, pero Dios es grande me estaban esperando, llegue una foto con el festejado, nomas una, una siempre es suficiente, y solo eso lo hace grande, por lo demás termine por aceptar que no puedo tener el control, pero puede haber diferencia en como disfrutarlo, simple y sencillamente disfrutarlo.
que como estuvo el dia
extraordinario.