Esperar
es una de las razones por las cuales se generan toda clase de eventos
imaginarios y situaciones que voluntaria o involuntariamente frustran a la
mayoría de las personas. Mirar a los ojos a un grupo de personas que tengan que
pasar por un instante de espera, es mirar al desaliento y desventura es
rendirse al momento de un evento incomodo y poco efectivo.
De
esta manera que provecho puedo sacar de una situación de desmotivación, como
puedo canalizar esta energía que se desvanece al transcurrir los minutos, como
hacer y que nos puede mantener intactos y aceptando los momentos que tenemos
que soportar para ser atendidos, porque al final de cuentas somos vulnerables a
la voluntad de otro o al sistema que regula dicha espera.
Veo
que muchos de los participantes tienden a recurrir al dialogo como forma de
enfrentar la realidad incomoda y que de alguna manera se abren a la
cotidianidad a contar cuestiones personales o a descifrar y contar las
innumerables razones por las cuales no somos atendidos o porque somos víctimas
de dichos eventos. Veo que lo mejor era traer un libro, una revista o un juego.
Definitivamente
no comparto la idea de estar divulgando mis cosas, o acusar a medico por no
atenderme a tiempo o no llegar a tiempo. Al igual pienso que es injusto dejar
mis ocupaciones laborales por atender un asunto de salud, pienso que soy
desleal por ocupar un tiempo que es de mi trabajo por ver la perdida en este
espacio inerte y muerto que estoy ocupando, a su vez necesito cerrar este capítulo
de salud y seguir con mis cotidianidades.
Estoy
seguro fuera de cualquier razón, que dentro de todo los espacios muertos o
tiempos secos pueden darnos la serenidad de no pensar en lo que vendrá, que
estará haciendo la gente a mi cargo, que diferencia hago de estar aquí o
presente en mis obligaciones, al final de cuentas no podemos estar en todos
lados, realmente abra una diferencia o será que mis sueños imaginarios
experimentan más espacio que estos eventos de desaliento.
Sin
embargo, sigo esperando y aburrido.